Preparación al parto y a la maternidad

Fecha: 16 Abril 2010 / Dentro de: El Embarazo, Suelo pélvico / Compartir en: Share with Facebook Share with Twitter

Definición:

La Preparación a la Maternidad utiliza unos elementos teóricos y otros prácticos, cuya finalidad es crear una vivencia positiva del embarazo, parto y postparto.

1- Charlas explicativas.

Se trata de contenidos teóricos encaminados a disminuir los sentimientos de angustia, que con frecuencia, generan no solo el parto, si no todo lo relacionado con la maternidad y la paternidad.
El conocimiento claro y preciso del proceso que se está viviendo y de su desenlace natural así como el familiarizarse con el entorno clínico, permitirá a la mujer establecer una cordial relación con el equipo asistencial, colaborando con este, y potenciando la confianza consigo misma y en la naturaleza.
Debido a la eliminación de las dudas existentes, a través de estos conocimientos teóricos disminuimos la tensión creada por esta angustia provocada fundamentalmente por el miedo a los desconocido, disminuyendo de esta manera el dolor. No es posible eliminar por completo el dolor, lo cual es importante señalar, ya que la idea de que se pueda dar a luz sin sentir dolor ninguno, podría llevar a engaño a la mujer.
Con respecto a la participación del padre, el hecho de conocer las diferentes fases del parto, será de gran utilidad para ayudar y estimular a su compañera. Actualmente, dando un paso más, se considera que el padre que asiste a las clases de preparación potenciará el desarrollo del vínculo con su hijo y la relación con su pareja se enriquecerá.
El embarazo puede ser un período de gran plenitud para la pareja, llegando al parto con la convicción de que las personas implicadas en él, son tres “madre-padre-hijo”.

2- Técnicas de relajación.

El aprendizaje de estas técnicas es tan beneficioso en el embarazo, durante el parto como tras este. Se basan en el control del cuerpo a través de la mente.
Durante el embarazo, la relajación tiene como objeto combatir el estado de tensión emocional que sufren las embarazadas, favoreciendo las horas de descanso, ayudándolas en las noches de insomnio, pero sobre todo, proporcionando un momento muy especial para comunicarse con su hijo, para sentirlo mejor y transmitirle todo lo que siente hacia él, no solo para la mujer, también para la pareja.
En el parto, gracias a estas técnicas, la parturienta logrará un estado de relajación del cuello uterino, facilitando la dilatación y favoreciendo el trabajo del parto. Al disminuir gracias a la relajación, la tensión, tambien disminuye el grado de sensibilidad o de receptividad al dolor y por tanto ejerce una disminución de este.
En el postparto, la relajación, puede seguir ayudando para compensar el cambio y el déficit de horas de descanso, combatir el estrés, la ansiedad y la depresión, aportando una mejora psíquica.

3- Entrenamiento respiratorio.

El entrenamiento respiratorio ayuda al correcto desarrollo del parto. No debemos olvidar que las fibras musculares uterinas deberán realizar un intenso trabajo del cual, depende para el que va  a necesitar un buen aporte de energía que obtendrá de los alimentos y  del óxigeno ingresado a través de la respiración. Una biena técnica respiratoria ayuda a obtener más beneficios, tal como ocurre también con los buenos deportistas.
El acompañamiento de las contracciones mediante la respiración adecuada, también contribuyen a disminuir las molestias derivadas de las contracciones uterinas.
Gracias a ellas, estaremos en condiciones de liberar la tensión y aumentar el grado de relajación.

4- Ejercicio físico.

En la actualidad la vida sedentaria y la falta de actividad física, determina que muchos grupos musculares se hipotrofien y pierdan capacidad.
El aumento de la fuerza, de la resistencia y de la elasticidad, contribuye a reducir las molestias físicas propias del embarazo (uno de los principales motivos por lo que aconsejamos que la mujer inicie lo más precozmente posible, si no lo estaba haciendo ya, algunos ejercicios en gimnasio, deporte, todos en la medida adecuada a su estado en cada momento y especialmente está indicado el realizar caminatas y la natación.
Los objetivos del ejercicio físico en la gestación serán:

- Facilitar la circulación de retorno.
- Aumenta la capacidad muscular.
- Mejorar el equilibrio de la columna vertebral.
- Fortalecer y reforzar las zonas de su cuerpo, en las que se han roducido cambios importantes.
- Aliviar las molestias físicas.

Merece apartado especial, los ejercicios de refuerzo del suelo pélvico que se deben enseñar en las clases de preparación al parto y en la recuperación postparto; son de especial importancia para prevenir la incontinencia urinaria, cada vez más frecuente, y el prolapso o descenso de los órganos genitales o pélvicos (útero, vejiga urinaria, recto).


Escribe tu comentario